sábado, 24 de enero de 2015

Tejiendo enero



La agenda de la Seelva por Seelvana ♥ es súper escribible, disfrutable, un amorch!

Arrancó el 2015 más rápido de lo que esperaba y hoy, buscando unas fotos, me di cuenta de que ya tejí banda, o sea, bocha, o sea, un toco, o sea, ¡muchísimo! Créase o no, pero es cierto eso de que mientras más cosas hacemos, más cosas podemos hacer... En medio de las obras, el desorden, el polvo, los pinceles y las lijas, me las ingenié para tejer más de lo que tejería en estado normal de cosas.

En orden de llegada:

♥ Un Perez...


...oso! ♥



♥ Pajarito hermoso, con el patrón Bower bird de Attic24



♥ Corona de San Valentín, otro patrón de Attic24 ♥ 



♥ Tarrito abrigado ♥




♥ Patrón y Muñeca Anita ♥



♥ Muñeco Eugene contento ♥



♥ Patrón y Mini Muñeca Roma ♥ 





Y hay varias cosas en proceso, los work in progress (WIP's):


♥ Banderines granny ♥



♥ Cortina Arcoiris en punto red ♥



♥ Saco para mi amiga Geo ♥



♥ Muñeca cuadrada + Jacobines + tarritos (muchos) abrigados ♥



♥ Un muñeco re copado (como el muso) del que hablaré en el próximo post ♥



Creo no olvidarme de nada... No hay mucho texto hoy porque no me queda mucha cuerda luego de haber limpiado a fondo la cocina, preparando el terreno (¡pintado!) para redecorar ^_^ 

Voy súper lento con todo, pero el otro día leí sobre la importancia de hacer las cosas al propio ritmo... Bien, no me acuerdo qué leí exactamente, pero me quedó eso: que era mi deber escuchar el tiempo interno para hacer las cosas. Y me las tomo con calma, como verán (hace más de un mes que estoy con el tema pintura), sin hacerme drama. Lo importante es que cada cosa que sigue me hace pensar: ¡¡Wiiiiiiiiiiiiiiiiii!!! 

Gracias por pasar, por leer, por acompañarme y decirme siempre cosas tan lindas que me pongo bordó... ¡Cariños por mayor (y menor)!


Cori



  ♥







miércoles, 7 de enero de 2015

En obras


Hoy fue un día muy especial porque fue un día de furia y a decir verdad... Hace mucho que no tengo días muy especiales. También hace mucho que dejé de quejarme en las redes sociales, porque leer quejas me desagrada y aburre y porque, aparte de no querer repetir algo que me desagrada y aburre, aprendí a no quejarme tanto, a encontrarle el lado positivo a lo que parece negativo. Por eso menciono que fue un día especial: sólo para decir que gracias a la furia tuve toda una tarde de soliloquio mental conmigo misma y descubrí varias cosas.

Digamos que hoy fue evidente el haber subido un escaloncito más en este aprendizaje que es la vida.




Algunos sabrán que, desde hace unas semanas, estoy decidida a pintar mi casa. Primero me dije que empezaría por algo pequeño, como las ventanas y los marcos, así que agarré el removedor de pintura, unas espátulas y chau pintura vieja. Hola blanco. Pinté las ventanas y se me ocurrió que podía seguir pintando las paredes del living.

Aprendí a rasquetear, a lijar, a enduir, a fijar, a limpiar todo, dominar el polvo, las lijas, los tarugos machacados, los agujeros, el nefasto empapelado y a calcular cuánto tiempo lleva cada cosa (que es muuuy diferente al tiempo que suelo estimar).




Aprendí a tolerar el polvo, los manchones de enduido, el desorden general y el no encontrar nada porque todo ha pasado a estar en el último rincón esperable del cuarto.

Aprendí a aceptar. A aceptar que no siempre estamos cómodas en este camino y que muchas veces se nos secan los pies por el polvo y nos lastimamos con algunas espinas o nos duele todo el cuerpo y que por ahí tenemos ganas de estar en el quinto pino tomando mate y tejiendo en vez de estar lidiando con el caos que nosotras mismas generamos. Porque sí... Porque se nos ocurrió que queríamos un living blanco de pé a pá.

Aprendí a trabajar en equipo, cuando venían mi hermano o mi amiga, o ambos, a darme una gloriosa mano que aceleraba el proceso.

Aprendí a trabajar sola, cuando no pudo venir nadie y una parte mía pensaba "los espero" mientras la otra pensaba: "tengo que poder sola". Y pude. Pude tantas veces que me asombré. Fue un poco más lento todo, pero valió tanto la pena...

Aprendí a decir "basta" cuando era hora de parar y descansar, dispersarse un rato o cuando algo complicado podía llegar a volverse un martirio, como pasó con el empapelado: a veces, en el ansia de impecabilidad me digo que puedo todo, como por ejemplo sacar todo el papel que está pegado a la pared desde los años '60, debajo de la pintura... Y pasada una tarde tuve que reconocer que no, que podía hacerlo, sí, pero que era inútil perder tanto tiempo en eso cuando se podía solucionar de otra manera (ya que estamos, luego de toooda una tarde luchando con el papel, aprendí que se saca mojando la pared. ñeeeeee). Ya lo sacará alguien que tenga menos cosas que tejer ^_^

¡Viva el enduido!




Así que aprendí muchas cosas en estas semanas.

Pero recién hoy siento haber aprehendido algo realmente valioso: me aprehendí yo misma como a un ladrón con una bolsa llena de flaquezas y de sentimientos negativos que mejor que se los roben.

Me aprehendí esperando la valoración del otro en vez de valorarme yo misma (si alguien te dice que no te paga porque en el orden de prioridades todavía no existís, lo peor que podés hacer es sentirte desvalorada, deprimida y con el pequeño ego artista roto en cuatromil pedacitos. Se los digo por experiencia).

También me aprehendí enojada conmigo misma pero culpando a otros, compadeciéndome y dejando el fijador sobrante en el balde con la esperanza de que los dos litros se evaporaran solitos (impulso primario ante el no saber dónde corno se tira el fijador sobrante: ¿y si lo tiro por el resumidero y luego se fijan las cosas en los caños? ¿y si lo tiro en el inodoro y pasa lo mismo? ¿será fertilizante, lo podré tirar en el parque?).

Llegué a la noche con todo fijado, hasta el malhumor, y ahí llegó mi amiga Geo, la tierra que a mí me recontra falta, según la astrología, la amiga práctica que sabe cómo orientarme en este mundo cuando estoy así, sobre-aireada, y metafilosófica hasta el punto de comerme yo misma.

Digamos que apareció Geo para acomodarme los tornillos flojos.



Y me pasó un video de un señor que estuvo 13 años (4646 días) preso durante la dictadura uruguaya y que, para no perder la noción de la vida, se escribió un calendario-diario con todas las pequeñas cosas que iban pasando en el día. En la prisión. Lloré, obvio que sí. Pero de emoción, porque con ese pequeñísimo testimonio me recordó qué estaba haciendo yo antes de enojarme porque me habían pisoteado el pequeño ego artista:

Yo estaba "apropiándome del espacio y de las propias posibilidades", estaba "llenando de sentido cada día con acontecimientos", estaba "viviendo, no sobreviviendo". Y eso es lo que siempre quise, desde que aprendí a querer cosas buenas para mí misma. Entonces, no hay ego dolido ni enojo ni mal humor cuando recuerdo que estoy más viva y conectada conmigo misma que nunca antes.

¿No me pagan? No importa, total, yo tejo y escribo y pinto mis paredes y construyo mi castillo aunque no me paguen. En este preciso momento lo estoy haciendo, estoy escribiendo luego de haber pasado fijador -yo solita- a todo el living, del piso al techo, y cuando termine de escribir voy a agarrar los hilos, la aguja y voy a tejerle el regalo de cumpleaños a Geo. Mis prioridades son éstas; poder, hacer, aprender, querer, crecer, compartir y dar gracias por los malos ratos: es cuando más aprendo.

Les dejo el video, para que lo miren si tienen ganas y después me cuentan :)



Y lo último: Mirando el video pensé en mi Frasco de la Felicidad, en el que todas las noches meto un papelito con las cosas más felices del día. La idea (nos la dio Elizabeth Gilbert a fin de año) es escribir una cosa, la más feliz, pero cuando empiezo con una, aparece otra, y luego otra y otra... El día está lleno de pequeños grandes momentos. Incluso cuando estamos de mal humor.

Hoy, en este día muy especial, uno de los grandes momentos fue esta charla con mi amiga y las lagrimitas que me sacó el testimonio del video, cuando acepté que el que duele y se enoja es mi ego, no mi ser.

Gracias :)




  ♥

lunes, 5 de enero de 2015

Arrivederci, 2014!


¡Hola a todas y todos! Andaba muy tranqui recorriendo blogs hasta que llegué a Attic24 y vi que ¡ya había puesto sus recuerdos del 2014

Pero ¿cómo? ¿No es octubre, todavía? ¿No fue ayer cuando me tomé varios ricos cafés con Gabriela para entregarle a Luna Lovegood? Ah, no, pará...  Cierto... Es noviembre, acabo de llegar de mi "viaje laboral" para conocer a Marilú... ¿Y cuándo pasó lo de El Mercat donde conocí a Vero? El reloj de la compu dice que es 5 de enero, ¡OMG, feliz cumple, Georgiiii! y yo, como pone mi amiguita Shuli: .______.

¿Cómo es posible que ya haya pasado Navidad, Año Nuevo y que estén llegando los reyes y yo ni enterada? Mi cabeza se niega a aceptar que la segunda mitad de este año se haya precipitado tanto, con tantas cosas que tengo para hacer, tantos proyectos y planes... ¡y no me da el tiempo ni siquiera para sentarme a planificarlos! En fin...

Vamos por partes: Chau, 2014. Sei finito. Pretérito perfecto. Hasta la vista, baby. Fui muy feliz contigo. SOY muy feliz contigo y por eso es que no quiero que te vayas. Pero está bien. Te guardaré en el recuerdo, precariamente, porque es imposible recordar cada minuto de felicidad y placer que me has regalado. Espero que tu hermano 2015 sea como vos. Si es un poquito mejor en cuestiones organizativas, planificativas, registrativas y bloguitivas, lo aceptaré igual.

Te quiero, 2014. 



Enero.
Nació BeeGirl y me tomé unas muuuuy largas vacaciones que se ligaron posteo y todo. Un mes enterito en Córdoba, disfrutando del sol, de la lluvia, del aire fresco, del verde y de la familia. Arranqué con los mandalas. Y no paré más.

Febrero.
Seguí en Córdoba, mandaleando y pileteando a pesar del granizo. Comí mucho. Descansé mucho. Al volver, me esperaba Lila. Una gatita hermosita que se ganó a todo el mundo y en FB le hicieron el club de fans.

 Marzo.
Salió el librito ¡al fin! Luego de tanto esperar, lo tuve en mis manos.
Me traje un gajo de Córdoba para no extrañar y lo planté yo sola (hoy está en una maceta más grande y de gajo no tiene nada... o mejor dicho, está lleno de gajos enormes).
Incursioné con el hilo de seda dorado, me saqué las ganas de tejer ripples, terminé los almohadones y unos cuantos corazones. Arrancó marzo con todas las actividades y ahí, creo, empezó a correr el 2014.

Abril.
Tuna y Lila se empezaron a querer un poquito más y ya podían dormir juntas. O era el frío, que unía. Primeras repercusiones de las lectoras de la revista. Llovieron likes en FB (gracias al Hada Madrina Teje Lupita Crochet), me motivé y me las arreglé para tener tiempo de armar y publicar el patrón del Gato Mishto. Desde entonces, muchas chicas lo tejieron, a muchas conocí, y a muchas me queda por conocer. ¡Hermosa experiencia! también publiqué los mini mandalas y las mini flores, pero el Gato se ganó todos los premios.
Empecé el Taller de escritura de Ignacio Molina y retomé la escritura de mi abandonadísima novela ♥


Mayo.
Tejí a ¡Eddie Vedder! Y de paso me hice fan ♥
Llegó encomienda de Gladys, mi amiga hermosa de Ushuaia, con un montón de cosas hechas por ella (y por su mamá, Feliza, como por ejemplo, el libro de cuentos!): mitones sandía, porta pañuelos, ¿porta? tijera, señalador de tela para los libros, búhos, todo todo todo indescriptiblemente hermoso. También ligué un mate pintado por mi amiga Moka y un Mini Visitor pintado por Natalia Molinero.
Gabuchis me regaló el collar mamushka que amo y mi amigo del alma, Carlos, me regaló el CD ¡sí, CD orishinal! de Blind Melon ♥ ¡Más regalos que en mi cumpleaños!
Como siempre, mis gatunas queriendo poseer todo.


Junio.
Conocí a Vero, de Teje Lupita Crochet (me invitó a su taller y desde entonces no falté más. una de las cosas más lindas del 2014, esta amistad!). Tejí muchas cosas para el librito de bebés y me compré todo para empezar a tejer lo más lindo que tejí en el año...


Julio.
Salió el librito de Mandalas en crochet ♥ Esos mandalas que diseñé en las vacas y que al final quedaron más lindos de lo que esperaba ♥
Zapas nuevas, pintadas por mi amiga Silvana. Torres para la otra Silvana, la Seelvainilla. Puntos nuevos, Gato Mishto aterciopelado para Vero, que me enseñó a tejer los Aminekos ♥
¡Y muñeco Eugene terminado! Mi favorito del año. Aunque a veces pienso: qué macumba! jijiji.


 Agosto.
¿Ya, agosto? ¿Posta? Salió Crochet para Bebés, más rápido que las otras dos, veo ahora. Lo que es estar en el medio del baile.
Muñeco Eugene me acompañó a todos lados y se fotografió con medio Buenos Aires, de evento en evento, de almuerzo en merienda y de fiesta en fiesta, como corresponde. Estuvo despidiendo a los amigurumis que Noe, de Upa! Mi Gurrumín y Pao, de MiGus - Amigurumis, donaron a la Casa Garrahan, gracias a la hermosa convocatoria hecha por Marian, de Corazón de Vellón. Yo doné dos aminekos... El otro era el regalito de cumple de Gabuchis, que nos esperó con la leche y merendamos todos juntos jujuju!
Tejí una osa amorosa con el patrón de Gaby, de Tejiendo Raíces.
Y Seelvana diseñó e ilustró el logo para Mishto

Septiembre.
El mes más lindo. Mi mes de cumple. Este año arrancó con caminata bien temprano, fresias y fotos.
Di mi primer taller (de mandalas) en el taller de Teje Lupita y fui muy feliz. Gracias inmensas a Vero por confiar en mí y alentarme siempre siempre siempre.
Llegó mi amiga Pao, de Nicaragua, y nos vimos en persona por primera vez luego de ¡diez años! Su visita me recargó las pilas, festejamos nuestros cumpleaños juntas y salimos a caminar por la ciudad. Ya saben con quién. Antes de irse, Pao gestionó todo para que le tejiera (y entregara) una Olga a Kevin Johansen. Sí. Eso. Y yo a mis amigas les hago caso.
Volvió mi amiga Sandra Say No More de Ibiza y me trajo un jabón por mi cumple (y la clover! jujuju!). Me llevó a la radio y salí de ahí fascinada. Quizás en 2015...
Gogol Bordello me retuiteó el día de mi cumpleaños ^_^ (no he de olvidar eso!)
Y nacieron Los Jacobines. A los pocos días ya teníamos diez pedidos. "Nos vamo' a Bariló" deberá ser "Nos vamo' a Joligúd".
Conocí un erizo. El erizo de Erwin. No sé qué fue más novedoso: el erizo o el nombre de su dueño.

Octubre.
Lila se fue de casa. Sí. Nos abandonó y se instaló en su lugar en el mundo: la casa de sus abuelos, mis padres. Tuna no la extrañó demasiado. Vuelta a ser hija única mimosa y mimada.
Luna Lovegood. Mecesina. Tercera muñeca que tejo. Y me encantó tejerla. Muñeco Eugene no la quería soltar, hasta que le dije que era menor de edad, que podía haber problemas con la autoridad... Y la dejó ir. Lloramos un ratito, igual.
Dimos taller de Navidad con Teje Lupita. Un ¡placerrr trabajar juntas, las chicas, ver los proyectos terminados!
Salieron más Jacobines y hubo gran compra gran en Once: botones, cuentas, alfileres, dijes, alambre, todo todo todo para llevar a mi "viaje laboral"...

Noviembre.
Increíble pero real. Primer finde de noviembre y yo viajando a lo desconocido. El viaje laboral que se dio sin pensarlo demasiado: un seminario de mandalas ¡en Pehuajó! Conocí a Marilú, de Al Divino Botón, y a su familia, que me trataron maravillosamente, tanto que no me quería volver... ¡Me quería quedar tejiendo al solcito con ella! Los seminarios estuvieron hermosos y conocí a tantas mujeres geniales que ya quiero volver. Qué lindo, haberte conocido, Marilú! Volví re inspirada, la Mastermind a fulll.
Compré muuuuuucho hilo de toooodos colores por primera vez y cumplí un sueño, el sueño de la piba. Tejí muchísimo: mandalas, visillos, amigurumis, corazones, manteles, posavasos, chucherías varias y di un exclusivo, pequeñitísimo taller en casa, con mis alumnitas bellas, Anto y Débora, antes de arrancar con las obras de chapa y pintura... digo, de rasqueteo y pintura (que siguen ¡si-guien-do!)
Incursioné con el fieltro y ya Muñeco Sergei está listo para tocarse unos temas con Muñeco Eugene... Le faltan las piernas, pero el violín se toca con las manos!

Diciembre.
El mes más corto del siglo. Posta que se me voló. Posta que hace tres días me gané unos gloriosos frascos de VARM. Y hace dos días estaba en la Feria El Mercat, visitando a las hermosas emprendedoras que conocí este año. Y hace un día tejí muchos mandalas y corazones como regalitos de Navidad (sin aceptar que eran regalitos de Navidad). Y ayer nomás arrancó el verano y cumplió años mi hermano, así que le tejí un conejo Lucas de MiGus.
Toda la familia Mishto preparada para el saludo de Navidad y yo así como pone mi amiguita Shuli: ._________.

Ñeeeeee.

Dale, 2014, decime que es una bromita, que aún no terminaste.