martes, 27 de noviembre de 2012

Arremangada


¡Boinas y sombreros! Hoy me tocó arremangarme y agarrar la aguja. Sí. Arremangarme. Porque para mí la idea de coser un botón tiene las mismas proporciones que la idea de limpiar la heladera: le huyo o le pido a otro que lo haga cuando no queda más opción.


Pero cuando empecé a tejer las carteras supe que debían llevar forro y que éste tenía que ser de tela y cosido a mano. No me gustan las puntadas de la máquina sobre el crochet y me encanta mucho demasiado cómo quedan las puntaditas a mano... Crochet + terminación a mano: ¡¡trabajo de abuelita!!




Así que decidí ejercitar mi paciencia enhebrando agujas (tengo que conseguir agujas como la gente, porque las que venden en canastita en el tren son para liliputienses) y estoy ¡aleluya! remando bastante bien con la voluntad de sentarme y terminar las carteras con dedicación y la mejor vibra. Me arremango, sí, porque tengo que estar de humor para disfrutar el rato de costura cuando lo mío es el tejido (de varetas y palabras). Pero me terminé enganchando ¡y cada vez cuesta menos!

Al final, como se ve que la cosa me está ganando, sin planearlo -ni dilatarlo: ¿soy la única que dilata los planes?- habilité un alfiletero y hay que ver lo contenta que me pone algo tan elemental como organizar una ínfima parte de mi vida en contra de la entropía: ¡Las cosas pinchudas en su lugar! ¡Y que no gobiernen!




Y para hacerla completa, empecé otra cartera... Espero que la combinación de colores quede bien una vez terminada. Seguro que sí, porque elegí los colores mientras escuchaba dialogar a Dolina, Barton y Dorio y reía con el alma. Son hermosos los días que recuerdo prender la radio y terminan así. 

Voy a comprar un despertador para no perderme Dolina. Y por ahora nada más.





lunes, 26 de noviembre de 2012

Por algún lugar se empieza


Hoy aprovechamos el ratito de sol de la mañana: yo tejía y Tuna, co-mo-co-rres-pon-de, supervisaba. Salió esto y 16 grannies más que ahora me dispongo a unir. Todo gracias a la genia, iluminada, divina Lucy de Attic24 que se ha convertido en mi musa inspiradora: ¡Su blog es adictivo!


Tiendo a usar colores más chillones que ella, pero... ¿No quedan haaaarmosos así? ¿Hago dos almohadones? ¿O sigo? ¿No dan ganas de que sea una frazadita para acurrucarse con ella cual bicho canasta a leer en el sillón? :3


Sí. Dan ganas. :)





Aquí está el tutorial de Lucy para los grannies. Está en inglés, pero tiene fotos paso por paso.

A tejer!